Mostrando entradas con la etiqueta Falcioni. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Falcioni. Mostrar todas las entradas

5/7/12

Corinthians venció a Boca en Brasil y se alza con la Copa Libertadores


foto


SAN PABLO.- De la triple corona que contempló en algún momento, no hay amputación honorífica que a Boca le duela más que la sufrida anoche. Quedó lejos de graduarse con el título que más lo desvelaba, esa Copa Libertadores con que cimentó su grandeza en este siglo. No tuvo fútbol ni reacción. Tampoco algún arresto hazañoso que diera cuenta de su mística copera. Tan vacío de recursos anduvo que marchó directo a una derrota irreversible ante un Corinthians que en el juego de determinar quién es más duro y compacto demostró ser una roca (sólo recibió cuatro goles en 14 partidos). Instalada la definición en un plano muy físico, Corinthians fue más fuerte, veloz y potente. Y aun siendo un equipo brasileño atípico porque no cuenta con grandes individualidades ni estrellas, Corinthians tuvo la pegada desequilibrante de Emerson. Fue un 2 a 0 que Boca aceptó como derrota mucho antes de que llegara el final. Riquelme anunció que no jugará más en el club. 

Las previsiones de un partido cerrado, lleno de precauciones, se cumplieron sobradamente. El primer tiempo inclusive superó el desarrollo friccionado que hubo durante varios pasajes en la Bombonera. A los dos les costó superar la línea de presión, encontrar espacios, establecer líneas de pases claras y directas. A falta de situaciones de gol, de sorpresa e ideas ofensivas, abundaron los cortes por foules, forcejeos, lastimados, pelotas que salían afuera. 

Empujado por su ruidosa hinchada ( Gaviaos da fel ), Corinthians se paró un poco más adelantado que hace una semana. Pero sin arriesgar demasiado, siempre pendiente de que Boca no lo encontrara desacomodado cuando perdía la pelota. Si bien se mostró para ser la salida,Riquelme estuvo bien custodiado, con marca escalonada. No le fue fácil descargar sus asistencias, sobre todo porque los dos delanteros, cuando no caían en off-side , se desgastaron en fricciones con los zagueros locales. A los tres minutos ya hubo un tumulto del que salieron amonestados Mouche y Chicao por intercambiar manotazos. Después fue Silva el que recibió la tarjeta amarilla por un codazo a Castán. Se peleaba en cada metro de la cancha, con mucho miedo a perder. 

Boca no pateó al arco en todo el primer tiempo. Apenas un cabezazo de Schiavi tras un córner pudo anotarse como una aproximación ofensiva. A medida que pasaban los minutos, Boca se replegaba y aguantaba, sin sufrir mucho porque Corinthians parecía respetarlo mucho. Inquietaba con algunas apariciones de Emerson y Paulinho. Y eso que al equipo de Falcioni no le era fácil hacer pie en el medio, con Somoza sin encontrar la pelota y Ledesma que no se soltaba. Erviti cumplía con su habitual trabajo de coberturas y ayudas. 





Se chocaba tanto que hasta los propios compañeros no podían evitar llevarse por delante. Así se lesionó Orion, que en una salida abajo recibió el golpe de Somoza en una rodilla. El arquero soportó unos minutos, hasta que pidió el cambio, en medio del llanto y los abrazos de varios de sus compañeros y de Falcioni. Lo reemplazó Sebastián Sosa, que en el Pacaembú perdió la final del año anterior con Peñarol ante Santos. 

Fueron tantas las interrupciones en el primer tiempo, que el árbitro debió adicionar cinco minutos. La tensión sólo podía mantenerse porque era una final, ya que el partido, como expresión futbolística era de una pobreza extrema, más sujeto a alguna equivocación que a las virtudes. 

Sin mejorar mucho en lo técnico, el segundo tiempo empezó con un poco más de ritmo. La pelota transitó con mayor rapidez por la zona media, aunque igual seguía faltando claridad cuando se llegaba a las áreas. A medida que el partido se abría un poco, Boca quedaba más expuesto a la hora de recuperar la pelota. En tres minutos, Schiavi y Caruzzo se vieron obligados a foules de tarjeta amarilla para frenar los ataques de Corinthians. 

Ante la dificultades para crear situaciones mediante el juego asociado, las acciones de estrategias se convertieron en la principal vía para llegar al gol. Fuera con córners o tiros libres. Corinthians empezó a ser campeón con un tiro libre desde la derecha, que fue cabeceado hacia atrás en el pico del área chica; Franco Sosa no pudo despejar y Danilo improvisó un taco que dejó a Emerson para la definición. 

Por las características de la final, un gol representaba un tesoro. El desarrollo estaba llamado a cambiar. Lo intentó Falcioni, con el ingreso de un delantero (Cvitanich) por un volante (Ledesma). Boca tuvo la posibilidad del empate en su única llegada, con un cabezazo de Caruzzo que contuvo Cassio. Después vino un regalo de Schiavi para el 2 a 0 de Emerson. Boca estaba desinflado. A cambio de una corona, recibía una dura condena. 

No pudo en Brasil. Esta vez, Boca no pudo. Había levantado, en Brasil, la Libertadores en 2000 (Palmeiras), 2003 (Santos) y 2007 (Gremio). Corinthians, por su parte, se consagró de forma invicta. 

Fuente: canchallena.com

15/9/11

Méndez: "Tengo muchas ganas de demostrar por qué Boca me compró"

 Jesús Méndez volvió a entrenarse con el grupo y dice que ahora tiene más paciencia. “Ya aprendí”, avisa.



15-09-2011 --  -¿Qué es de tu vida? ¿Reapareciste?

-Y sí, reaparecí, je. Había arrancado la pretemporada bien, me había preparado físicamente, sabía que llegaba otra vez a Boca y que la lucha iba a ser dura. Me concentraron para el primer partido, pero después me lesioné y me tocó estar un mes y dos semanas parado. Ahora empecé a hacer un poco con pelota.


Jesús Méndez volvió a ser noticia. Participó del fútbol reducido y, luego de un préstamo en Central y de una lesión, está otra vez en carrera.


Olé habló largo y tendido con él. Del ayer. Del hoy. Del mañana.


-¿Empezaste en Boca en una posición rara?

-Llegué en un momento de malos resultados. Y, en lo personal, hay que ser realista y decir que no tuve un buen rendimiento. Ahora aprendí que tengo que jugar en mi posición, porque no hacerlo me jugó en contra. Nunca más voy a jugar en una posición que no sea la mía. A veces uno puede aceptar durante el transcurso de un partido y, si me lo piden, lo hago sin problemas. Pero en ese momento quería jugar y demostrar. Al final del año saqué mis conclusiones y me di cuenta de que no me sirvió. Ahora espero seguir entrenándome. Por algo Boca me compró, por mis condiciones, y espero poder lucharla de 5.


-En algún momento dio la sensación de que el fútbol te había cansado.

-Lo tomo como un trabajo, pero lo disfruto mucho. Con respeto, digo que no todo el mundo puede jugar al fútbol. Quizá muchos dicen: “Trabajás dos horas, ganás mucha plata y te volvés a tu casa”. Pero también está el sacrificio. Yo empecé a los seis años, con el deseo de poder ayudar a mi familia. Y en mi caso, trato de hacer otras cosas, juntarme con amigos, desligarme del fútbol. Mis amigos son mi cable a tierra. Nos juntamos a tomar mate, a comer un asado... Y a la noche, ya pienso en el entrenamiento del día siguiente.


-¿Quién fue tu sostén cuando no jugabas?

-La familia, y los pocos amigos que uno va eligiendo. Porque en esta profesión al jugador se le acerca mucha gente por lo que uno tiene, no por lo que es. Y aprendés a seleccionar y tenés como un olfato. Y enseguida te das cuenta quién es buena gente y quién no.


-¿Por qué dijiste que tenés pocos amigos?

-Porque es así. Tengo conocidos, no es que soy un solitario. Amigos de Mendoza tengo dos o tres y en Buenos Aires, a mis compañeros de Inferiores.


-Antes vivías en una pensión, ¿seguís ahí?

-No, ya estoy en un departamento, bien adaptado a Buenos Aires. Fue un cambio grande. Uno aprende de ese año que no fue positivo. Y después de las malas, vienen las buenas. Tengo muchas ganas de demostrar por qué Boca me compró. Tengo mucha sed de revancha.


-¿Qué aprendiste en los malos momentos?

-Y... en ese momento se habló de que yo tenía depresión, que me había querido matar. Yo no salí a hablar porque soy de perfil bajo, y entonces se dijeron muchas cosas más. Pero es así, de las cosas malas se aprende. Antes me ahogaba en un vaso de agua, y creo que hay que aprender a valorar todas las cosas, no sólo el dinero.


-¿Entonces no pensaste en suicidarte, como se había dicho?

-No, ¿cómo voy a pensar en suicidarme? Es una locura. Nunca se me hubiese pasado por la cabeza. El tema fue que no salí a hablar. Yo me reía de lo que se decía, más como soy yo, un pibe tranquilo.


-¿Quién te ayudó?

-Necesitaba ir a mi casa, solucionar un par de cosas y nada más. Obviamente que me ayudó Mara (la psicóloga del club) y los doctores también se portaron muy bien. Me ahogaba en un vaso de agua por cualquier cosa y creía que todo estaba mal, pero no era así. Ya lo aprendí y ahora estoy contento tratándome de ganarme un lugar.


-¿Soñás con jugar en este campeonato?

-Siempre tengo la ilusión. El técnico fue claro. Dijo que el jugador que estuviera en el plantel y que lo convenciera, iba a jugar.


-Con todo lo que viviste, ¿podés afirmar que el Mundo Boca te quema?

-Todos sabemos que Boca es un grande. Pero esta vez vine más tranquilo, tengo más paciencia. Cuando no salen las cosas, se revoluciona todo. Me digo a mí mismo que lo único que me pasó fue no haber dicho que solamente podía jugar en mi posición. Pero ya aprendí. Pienso que jugando en mi posición voy a dar todo lo que puedo como jugador.


Fuente: Olé.